

07 - Desde Aquel Dia En Betania
CD Dios És Amor • LSM
Desde͜ aquel día cuando en Betania
Al despedirnos un vacío͜ entró;
¿Cómo podré bajar de nuevo͜ el arpa
Y disfrutar sin Ti cualquier canción?
Y cuando͜ en las vigilias de la noche
Soy insensible͜ al gozo ó͜ al dolor,
Recuerdo Tu promesa: “Vengo pronto”,
Y gimo͜ así: ¿Por qué te tardas, oh Señor?
Falta͜ el hogar, recuerdo Tu pesebre;
Tu cruz de mi͜ alma despojó͜ el placer;
Desarraigado,͜ inspira Tu venida
Pues sólo Tú mi meta͜ ahora es.
Con Tu partida se͜ esfumó mi gozo,
No tiene͜ el canto su dulzura hoy,
Tu despedida me llevó͜ al vacío,
¡Oh, cuánto͜ anhelo que vinieras, mi Señor!
Aunque yo͜ aquí disfruto Tu presencia,
Falta͜ ese algo en mi corazón;
Tu luz y Tu sostenimiento tiernos
No satisfacen—¡Pronto ven, Señor!
Pese͜ a Tu paz, por dentro͜ estoy muy solo;
Pese͜ a Tu gozo, siento un gemir;
Y si aún estoy yo muy contento,
El ver Tu rostro pronto es mi͜ anhelo͜ aquí.
¿Qué exiliado no dese͡a su tierra,
Y͜ anhela ver su pueblo otra vez?
¿O en lo͜ ajeno ver su parentela?
¿O dos amantes el volverse͜ a ver?
No pueden los placeres terrenales
Con Tu venida comparados ser;
Si͜ aquí no puedo contemplar Tu rostro,
Debo gemir hasta que͜ en Tu presencia͜ esté.
¿Podrías olvidar esa promesa
De regresar, llevándome de͜ aquí?
Todos mis días te sigo͜ esperando,
Y todavía no te ve͡o venir.
Recuerda cuánto llevo esperando,
Aunque Tu paso muy lejano͜ está;
¿Oh, cuánto más? ¿Oh, cuánto͜ he de͜ esperarte?
Hasta que llegues en gloriosa majestad.
Pues al pasar por las generaciones
Tus santos vienen y se van sin ver
Que Tu gloriosa promesa no cumples,
¿Oh, cuánto?͜ ¿Oh, cuánto más te͜ esperaré?
¿Señor, no͜ hay modo de͜ escuchar Tus pasos?
¿Por qué los cielos tan cerrados son?
¿Se debe͜ aún la͜ espera prolongarse
Hasta que revelado sea Tu͜ esplendor?
Señor, recuerda cuánto he͜ esperado
Por Tu venida, mas no sólo yo;
Pues Tus queridos santos desde siempre
Por Tu regreso sienten devoción.
A tantas lágrimas y tantos ruegos
Se͡a Tu presencia la respuesta fiel;
¡Oh ven! Escucha͜ el eco de los siglos;
Contesta este grito colectivo: ¡Ven!